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en español
De Amy Goodman y David Goodman
Edición firmada, cómpralo (en inglés)
20 de Agosto, 2008 — La Presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, está siendo acosada por activistas e interrogada sobre la declaración en la que manifestó que “el juicio político está totalmente descartado.” Recientemente, dijo: “Si alguien estuviera al tanto de un delito que el presidente hubiera cometido, entonces la cosa sería completamente distinta.” El periodista Ron Suskind, ganador del Premio Pulitzer, puede haber proporcionado las pruebas que Nancy Pelosi no quiere ver. Más...
13 de Agosto, 2008 — La oposición abierta, el derecho a cuestionar a los que detentan el poder, es uno de los pilares de cualquier democracia saludable. Las convenciones demócrata y republicana pondrán a prueba el compromiso de los dos partidos políticos dominantes de Estados Unidos con la largamente sostenida tradición de discrepar. El asunto no tiene buen pronóstico. Más...
6 de Agosto, 2008 — Eric Martínez, un estudiante de 17 años había respondido a una convocatoria de reclutamiento, “Programa de Alistamiento Postergado”. Es retenido en un hotel, de noche, amenazado con ser encarcelado. Va a ser enviado a la guerra a la mañana. Sus amigos, desesperados, lo buscan y lo encuentran en el hotel, donde hay militares patrullando los alrededores. Un amigo logra entrar a escondidas, saca de allí a Eric y se alejan en un automóvil. Parecía película, pero para este joven de un barrio pobre de Houston, se trataba de la vida real. Más...
30 de Julio, 2008 — Amy Goodman informa desde Tallin, Estonia, “Cuando llegué la semana pasada a Estonia, una ex república soviética situada justo al sur de Finlandia, todo el mundo tenía una opinión sobre el discurso que pronunció Barack Obama en Berlin. El titular del periódico británico Daily Telegraph que compramos en Finlandia clamaba “No deben separarnos nuevos muros”, y tenía una foto de media página de la silueta del candidato presidencial estadounidense recortada sobre un mar de 200.000 personas. Más...
23 de Julio, 2008 — La temporada de elecciones está en pleno calentamiento, cuando ya se acercan las Convenciones partidarias, que se llevarán a cabo una detrás de la otra. Las convenciones se han convertido en complejos y caros eventos publicitarios en los que el “presunto” nominado es coronado con bombos y platillos. Lo que la gente no sabe es hasta qué punto las grandes corporaciones financian las convenciones, volcando decenas de millones de dólares en ellas. Más...
16 de Julio, 2008 — Mientras que los candidatos a la presidencia intercambian dardos y se acusan mutuamente de cambiar con facilidad sus posiciones políticas, ambos están de acuerdo con el presidente Bush en su entusiasta apoyo a la energía nuclear. Tanto Barack Obama como John McCain se equivocan con respecto a la energía nuclear. Más...
9 de Julio, 2008 — Es fantástico ver a Ingrid Betancourt libre. Ingrid se postulaba a la presidencia de Colombia por el Partido Verde contra Álvaro Uribe en 2002 cuando fue secuestrada por las FARC. Fue mantenida como rehén durante más de seis años y fue liberada la semana pasada junto a otros 14 retenidos. Al celebrar su liberación no debe confundirse con celebrar el actual gobierno colombiano. Más...
2 de Julio, 2008 — “¿Es Obama un traidor?” Más bien, la pregunta debería ser sobre las demandas que hacen los movimientos sociales de base. ¿A quién deben responder los candidatos? Hay millones de personas a las que les preocupan los asuntos de los que Obama se está distanciando: la ley FISA, el control de armas, los derechos de los gays y lesbianas, el libre comercio, la pena de muerte. Deberían recordar las palabras de Frederick Douglass: “El Poder no concede nada que no se le haya exigido.” Más...
Columna de Amy Goodman » 20 de Agosto, 2008 — La Presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, está siendo acosada por activistas e interrogada sobre la declaración en la que manifestó que “el juicio político está totalmente descartado.” Recientemente, dijo: “Si alguien estuviera al tanto de un delito que el presidente hubiera cometido, entonces la cosa sería completamente distinta.” El periodista Ron Suskind, ganador del Premio Pulitzer, puede haber proporcionado las pruebas que Nancy Pelosi no quiere ver.
Por Amy Goodman
La Presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, se encuentra en una gira de promoción de un libro y está siendo acosada por activistas e interrogada sobre la declaración en la que manifestó que “el juicio político está totalmente descartado.” Recientemente, respondió en el programa de televisión “The View” : “Si alguien estuviera al tanto de un delito que el presidente hubiera cometido, entonces la cosa sería completamente distinta.”
El periodista Ron Suskind, ganador del Premio Pulitzer, puede haber proporcionado las pruebas que Nancy Pelosi no quiere ver. Suskind acaba de publicar un libro titulado “The Way of the World”. En él, Suskind lanza una acusación incendiaria: que el gobierno de Bush ordenó a la CIA que falsificara una carta para apoyar las afirmaciones de que Irak poseía armas de destrucción masiva y tenía vínculos con Al-Qaeda. También se revela que la persona cuyo nombre figura en la carta falsificada, el ex director de inteligencia de Irak, el hombre que era la jota de diamantes en el juego de naipes de los “más buscados” del ejército de Estados Unidos, Tahir Jalil Habbush, recibió un soborno de 5 millones de dólares.
Suskind grabó las entrevistas que mantuvo con agentes clave de los servicios de inteligencia británicos y estadounidenses, quienes le afirmaron que se realizaron reuniones secretas con Habbush. En esas reuniones Habbush insistió en que Irak no poseía armas de destrucción masiva, y dijo que las evasivas de Saddam Hussein sobre esas supuestas armas estaban más bien motivadas en la intención de proteger a Irak de sus vecinos, principalmente de Irán. Suskind entrevistó a Rob Richer, un agente de la CIA de carrera (que renunció a la Agencia para aceptar un alto cargo en la empresa militar privada Blackwater, donde dirige las nuevas operaciones de espionaje privado). Richer le dijo a Suskind que George Tenet, el entonces Director de la CIA, le encargó la misión de ocuparse de la operación de la carta falsa:
Richer: Lo que recuerdo es a George diciendo, “Hemos recibido esto de”…básicamente, de parte de lo que George dijo era el “downtown”.
Suskind: ¿Eso quiere decir de la Casa Blanca?
Richer: Sí. … Me jugaría mi reputación y diría que venía del vicepresidente.
Suskind: Tenía el membrete de la Casa Blanca.
Richer: Exacto.
Tras la publicación del libro de Suskind a principios de este mes, Richer emitió un “desmentido ambiguo” cuidadosamente redactado, que según Suskind pone en evidencia la enorme presión bajo la que se encuentran Richer y otras personas como él para que hechos importantes se mantengan silenciados. El dato clave se mantiene en pie: Habbush, en enero de 2003, aseguró a los servicios de inteligencia británicos y estadounidenses que no había armas de destrucción masiva. Es decir, se contaba con esta información con el tiempo suficiente como para detener la invasión. Richard Dearlove, el entonces Director de la Inteligencia Británica (MI6), voló a Washington para entregar este informe contundente. En lugar de cancelar la invasión, Estados Unidos trasladó en secreto a Habbush a Jordania y le pagó 5 millones de dólares. Cuando no se encontraron armas de destrucción masiva Habbush se convirtió, según Suskind, en “material radiactivo dentro de la Casa Blanca… todo el mundo tenía pánico de que Habbush apareciera en la pantalla de televisión en aquel verano en el que salió a la luz el escándalo de Joe Wilson y Valerie Plame”; es decir, Habbush podría empeorar los problemas políticos a los que se enfrentaba la Casa Blanca en relación con su justificación de la guerra.
En septiembre de 2003, con Habbush silenciado, se urdió el plan para proporcionar la carta que solucionaría todos los problemas de la Casa Blanca: una carta, antedatada en julio de 2001, manuscrita por Habbush, que indicaba que Mohamed Atta, el cabecilla de los atentados del 11 de septiembre, había recibido entrenamiento en Irak para el secuestro del avión y que Al-Qaeda también había ayudado a Irak a conseguir uranio de Nigeria. La carta fue falsificada y filtrada en Bagdad. Con esa información en mano, un analista británico de orientación conservadora, Con Coughlin, escribió un artículo que apoyaba la línea argumentativa del gobierno de Bush. La información se expandió rápidamente por toda la prensa internacional.
A partir del lanzamiento del libro de Suskind, el congresista John Conyers, Presidente del Comité Judicial de la Cámara de Representantes, puso en marcha una investigación. Le pregunté a Conyers si está habiendo conversaciones para formar una comisión bipartidaria que investigue las acusaciones. El presidente del Comité Judicial respondió: “Hay cuatro comités, y en breve se dará a conocer de qué manera se relacionan entre sí.” Suskind ha tenido noticias de que también está investigando el asunto el poderoso Comité Selecto de Inteligencia del Senado, que preside el senador Jay Rockefeller.
El Congreso debería averiguar : ¿Quién autorizó el pago de los 5 millones de dólares a Habbush? ¿Dónde está Habbush? ¿Será llevado al Congreso para declarar? ¿Quién autorizó la operación de fabricación de la carta? ¿Qué otros posibles motivos ajenos a los políticos puede haber para no desclasificar el informe Dearlove que asegura que no había armas de destrucción masiva en Irak?
Las próximas Convenciones Nacionales que realizarán ambos partidos para nominar formalmente a sus candidatos presidenciales estarán llenas de vagas promesas de cambio. El Congreso debería demostrar esa voluntad de cambio e investigar en profundidad a Cheney, Bush y Habbush.
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Amy Goodman es la presentadora de Democracy Now! www.democracynow.org, noticiero internacional diario emitido en más de 700 emisoras de radio y TV en Estados Unidos y el mundo.
© 2008 Amy Goodman
Texto en Inglés. Traducido por: Ángel Domínguez y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org
13 de Agosto, 2008 — La oposición abierta, el derecho a cuestionar a los que detentan el poder, es uno de los pilares de cualquier democracia saludable. Las convenciones demócrata y republicana pondrán a prueba el compromiso de los dos partidos políticos dominantes de Estados Unidos con la largamente sostenida tradición de discrepar. El asunto no tiene buen pronóstico.
Disentir es el baluarte contra la tiranía. La oposición abierta, el derecho a cuestionar a los que detentan el poder, es uno de los pilares de cualquier democracia saludable. Las convenciones demócrata y republicana pondrán a prueba el compromiso de los dos partidos políticos dominantes de Estados Unidos con la largamente sostenida tradición de discrepar. El asunto no tiene buen pronóstico.
La filial local de CBS News en Denver acaba de revelar que la ciudad planea encerrar a los manifestantes que sean arrestados durante la Convención Nacional Demócrata en un depósito con jaulas recubiertas con alambre de púa y carteles que amenazan con el uso de armas paralizantes. Mientras tanto, un juez federal dictaminó que es legal la delimitación de una zona de protesta, a pesar de que los manifestantes aseguran que estarán demasiado lejos de los delegados demócratas como para hacerse oír.
El completo espectro de las fuerzas policiales y militares también estará disponible para la Convención Nacional Demócrata en Denver; muchas de estas unidades estarán coordinadas a través de un “centro de fusión.” Como consecuencia del sistema de seguridad nacional posterior al 11-S, estos centros están surgiendo en todo el país. Erin Rosa, del periódico online Colorado Independent, publicó recientemente un informe sobre el centro de fusión de Denver, que compartirá información con el Servicio Secreto estadounidense, el FBI y el Comando Norte de Estados Unidos. El centro se ha creado para reunir y distribuir “información de inteligencia” sobre “actividades sospechosas,” que, según Erin Rosa plantea, “puede englobar cosas como hacer fotos o tomar notas. La definición es muy amplia.”
Los defensores de los derechos civiles temen que el centro de fusión permita el espionaje sin órdenes judiciales de manifestantes que harán uso durante la convención de los derechos garantizados por la Primera Enmienda. Documentos obtenidos por I-Witness Video, un grupo que documenta las manifestaciones y los abusos policiales, han revelado que la CIA y la Agencia de Inteligencia para la Defensa (DIA, por sus siglas en inglés) recibían información de inteligencia sobre las manifestaciones que tenían lugar en la Convención Nacional Republicana de 2004 celebrada en Nueva York. El problema cada vez mayor es que los manifestantes legales y pacíficos terminan apareciendo en bases de datos y listas de vigilancia federales que tienen escasa supervisión legal.
El ex agente del FBI Mike German es ahora asesor sobre políticas de seguridad nacional para la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés). German dijo: “No está claro quién está realmente al mando y qué normativa se aplica a la información que está siendo recopilada, compartida y distribuida a través de estos centros de fusión.” Recientemente se ha hecho público que la policía del estado de Maryland se había infiltrado en grupos como Baltimore Coalition Against the Death Penalty (Coalición de Baltimore Contra la Pena de Muerte). German explica de qué forma las funciones de la policía se extienden “más allá de sus funciones regulares de velar por el cumplimiento de la ley, y los policías se empiezan a convertir en recopiladores de información de inteligencia contra grupos de manifestantes. Los informes que hemos obtenido… dejan claro que no había indicio de ningún tipo de actividad criminal. Y, sin embargo, la investigación prosiguió durante 14 meses y los informes fueron volcados a una base de datos federal. … Cuando se autoriza a todas estas agencias a salir a la calle y comenzar a recopilar toda esa información y guardarla en lugares accesibles para los servicios de inteligencia, se trata de una un asunto muy peligroso para nuestra democracia.”
Después de que Barack Obama se convirtiera en el virtual candidato demócrata, la coalición de grupos de protesta de Denver se partió, ya que la motivación original de muchas de estas personas para manifestarse era la prevista nominación de Hillary Clinton, una candidata de posiciones más duras. Un grupo anarquista, llamado Unconventional Denver, llegó a ofrecer la cancelación de sus manifestaciones si Denver redireccionaba los 50 millones de dólares de subvención federal que recibió para gastos de seguridad y “reinvertía el presupuesto policial en gastos destinados a mejorar la seguridad real de la comunidad: nuevas escuelas primarias; asistencia médica para los que no tienen seguro de salud; proporcionar energía limpia y renovable.” La propuesta ha sido ignorada. Mientras tanto, la ciudad se está abasteciendo de fusiles “menos letales”, que disparan bolas de plástico rellenas de pimienta y ha destinado un espacio para las manifestaciones autorizadas al que algunas personas se refieren como “Jaula para la Libertad”.
La tarde de junio en que Obama pronunció su discurso de aceptación de la candidatura demócrata en las ciudades gemelas de Minneapolis-St. Paul, el Departamento de Policía de St. Paul arrestó a un hombre de 50 años que repartía pacíficamente folletos que anunciaban una manifestación el 1 de septiembre durante la Convención Nacional Republicana. Tras las detenciones en masa durante la Convención Republicana del año 2000 en Philadelphia y de las aproximadamente 1.800 detenciones en Nueva York en 2004, la ACLU de Minnesota prevee que cientos de personas serán arrestadas en St. Paul, y está organizando y entrenando a 75 abogados para defenderlas.
Por el momento, el mundo tiene sus ojos puestos en los Juegos Olímpicos de Pekín. El periodista deportivo Dave Zirin ha informado sobre la represión de las protestas que se están realizando allí. Tiene un interesante punto de vista, ya que es miembro del grupo contra la pena de muerte en el que la policía de Maryland se infiltró. Zirin me dijo: “Los dólares de nuestros impuestos se usaron para pagar a gente que se infiltró y tomó notas en nuestras reuniones, y eso es algo absolutamente indignante… gran parte de la financiación de la Seguridad Nacional es una farsa… se está empleando realmente para aplastar a los que piensan diferente, no para garantizar de verdad nuestra seguridad.” La falta de libertad de expresión en China está teniendo algo de repercusión en la prensa. Pero, ¿qué pasa con la represión que sufren en nuestro país los que piensan diferente? El disenso es esencial para el funcionamiento de una sociedad democrática. No hay momento más importante que este momento.
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Amy Goodman es la presentadora de Democracy Now! www.democracynow.org, noticiero internacional diario emitido en más de 700 emisoras de radio y TV en Estados Unidos y el mundo.
© 2008 Amy Goodman
Texto en Inglés. Traducido por: Ángel Domínguez y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org
6 de Agosto, 2008 — Eric Martínez, un estudiante de 17 años había respondido a una convocatoria de reclutamiento, “Programa de Alistamiento Postergado”. Es retenido en un hotel, de noche, amenazado con ser encarcelado. Va a ser enviado a la guerra a la mañana. Sus amigos, desesperados, lo buscan y lo encuentran en el hotel, donde hay militares patrullando los alrededores. Un amigo logra entrar a escondidas, saca de allí a Eric y se alejan en un automóvil. Parecía película, pero para este joven de un barrio pobre de Houston, se trataba de la vida real.
Por Amy Goodman
Era como una película de acción. Un joven retenido en un hotel, de noche, amenazado con ser encarcelado. Va a ser enviado a la guerra a la mañana. Sus amigos, desesperados, intentan encontrarlo. El botón para llamar al ascensor había sido desactivado. Pensó en saltar por la ventana. Cuando sus amigos llegan al hotel, encuentran a personal militar patrullando los alrededores. Uno de ellos logra entrar a escondidas, saca de allí a su amigo y se alejan en un automóvil, desapareciendo en la noche. Para Eric Martínez, un estudiante de 17 años de edad del Instituto de Secundaria Aldine, de un barrio pobre de Houston, todo esto se trataba de la vida real. Había respondido a una convocatoria de reclutamiento, llamada “Programa de Alistamiento Postergado”.
Pero después, como les suele suceder a las personas de 17 años, Eric cambió de idea. Cuando el reclutador llegó a su casa y amenazó a su madre, ella fue al centro de reclutamiento para ver al oficial a cargo: “Habló con el sargento Marquette y le dijo que yo no quería ir, eso es todo. Marquette dijo que yo tenía que ir, y que si no lo hacía, tendría una orden de arresto contra mí, y que yo ya no podría conseguir préstamos gubernamentales ni cosas por el estilo. Pues, mi madre no entiende estos temas para nada, así que le creyó y me contó todo esto. Y yo también me lo creí, porque tampoco sabía mucho sobre el tema”. Fue así que llevaron a Eric al hotel.
Irving González, amigo de Eric Martinez, sabía que sería el próximo. Se había alistado en el mismo programa. Como el mayor de cuatro hijos de una madre soltera, el impulso de Irving fue ayudar a su familia a sobrevivir, conseguir la retribución por haberse alistado y obtener acceso a una educación universitaria. Luego quiso salir del programa para inscribirse directamente en la universidad. Llamó al reclutador, el sargento Glenn Marquette. Desesperado, grabó la llamada telefónica.
Sargento Marquette: “Esto es lo que ocurrirá. ¿Quieres ir a la universidad? No conseguirás ningún préstamo, porque todos los préstamos universitarios son préstamos federales y gubernamentales. Así que quedarás marcado por esto. En cuanto seas detenido por conducir a alta velocidad o por cualquier infracción, se darán cuenta de que eres un desertor. Van a detenerte y llevarte a prisión… cumplirás tu condena, tal como lo mereces. Entonces, ¿qué pasa con toda esa pavada de ‘quiero ir a la universidad’ y todo eso? Adivina. Lo acabas de tirar por la ventana porque acabas de arruinarte la vida”. .
Irving y otras dos personas fueron los que sacaron a escondidas a Eric del hotel.
Después de que el caso se hiciera público, Marquette fue suspendido, y el ejército afirma que está llevando a cabo una investigación, pero ni Martínez ni González fueron contactados. La historia reciente no augura nada bueno. En 2005, el sargento Thomas Kelt, que, al igual que Marquette, trabajaba en la oficina de reclutamiento de Greenspoint, en Houston, dejó un mensaje telefónico al potencial recluta Chris Monarch en el que decía que si no se presentaba en la oficina de reclutamiento esa misma tarde: “Conseguiremos una orden de detención, ¿de acuerdo? Así que llámame.” El caso tuvo repercusión en todo el país. El ejército paralizó durante un día el proceso de reclutamiento para darles un nuevo entrenamiento a los reclutadores. Afirman que Kelt fue despedido. En realidad, fue ascendido y promovido a Director de otro centro de reclutamiento cercano.
Le pregunté a Douglas Smith, portavoz del Comando de Reclutamiento del Ejército de Estados Unidos en Kentucky, por qué no se castigó a Kelt. Smith contestó que Kelt había recibido una “medida administrativa negativa… Que alguien haya hecho algo mal no significa que lo vayan a condenar a muerte”.
Pero hay una gran diferencia entre la pena de muerte y un ascenso. Cuando le pregunté a Smith cuál fue la sanción, me respondió: “No estoy autorizado a decírselo”.
Smith y el resto del ejército pueden eludir las preguntas de los periodistas, pero pueden ser citados por el Congreso a prestar declaración bajo juramento.
El congresista de Texas Ted Poe, un republicano, dijo: “Nuestro país no puede engañar a sus ciudadanos. Ya que el Ejército no tomó la iniciativa, ahora el Congreso quizá tenga que involucrarse”. Otro congresista texano, el demócrata Gene Greene, cuyos hijos fueron al Instituto Aldine y cuya esposa dio clases allí durante años, está de acuerdo con Poe. Sin un final a la vista en Afganistán e Irak, se debe impedir a los reclutadores usar medidas desesperadas y agresivas para llevar a los jóvenes de nuestro país – los más pobres y más vulnerables – a la línea de fuego.
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Amy Goodman es la presentadora de Democracy Now! www.democracynow.org, noticiero internacional diario emitido en más de 700 emisoras de radio y TV en Estados Unidos y el mundo.
© 2008 Amy Goodman
Texto en Inglés. Traducido por: Ángel Domínguez y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org
30 de Julio, 2008 — Amy Goodman informa desde Tallin, Estonia, “Cuando llegué la semana pasada a Estonia, una ex república soviética situada justo al sur de Finlandia, todo el mundo tenía una opinión sobre el discurso que pronunció Barack Obama en Berlin. El titular del periódico británico Daily Telegraph que compramos en Finlandia clamaba “No deben separarnos nuevos muros”, y tenía una foto de media página de la silueta del candidato presidencial estadounidense recortada sobre un mar de 200.000 personas.
Por Amy Goodman
Tallin, Estonia–Cuando llegué la semana pasada a Estonia, una ex república soviética situada justo al sur de Finlandia, todo el mundo tenía una opinión sobre el discurso que pronunció Barack Obama en Berlin. El titular del periódico británico Daily Telegraph que compramos en Finlandia clamaba “New Walls Must Not Divide Us” (No deben separarnos nuevos muros), y tenía una foto de media página de la silueta del candidato presidencial estadounidense recortada sobre un mar de 200.000 personas.
Una de las primeras personas que conocí en Tallin, la capital de Estonia, fue Abdul Turay, el editor en jefe de The Baltic Times, un semanario en inglés que cubre noticias de Estonia, Letonia y Lituania, las tres naciones bálticas. Convengamos que no es el típico habitante de este país de ciudadanos mayormente rubios y de piel clara: Turay es británico y negro, y sus padres proceden de Liberia y Sierra Leona, países del África occidental. Y es musulmán. A pesar de que en Estonia no hay mezquitas, comenta con orgullo que el Corán acaba de ser traducido al estonio y que, para sorpresa del editor, se convirtió instantáneamente en un best-seller.
Le pregunté a Turay qué significa la candidatura de Obama para él. “Si resulta elegido presidente, eso, a nivel personal, me abrirá puertas” me dijo. “Es un hecho de gran importancia tener un presidente negro, si consideramos la historia de Estados Unidos. Hay gente que dice que no es para tanto, pero sí que es algo muy importante. Estados Unidos es un modelo para el mundo. Si la gente ve que un hombre negro puede ser presidente de Estados Unidos, quizá me vean de forma distinta a mí. Si él es especial, yo soy especial.”
En lo concerniente a las posiciones políticas de Obama, Turay dice que no cree realmente que la política exterior de Obama vaya a ser muy distinta a la del otro candidato a la presidencia, John McCain. Me dijo que quedó sorprendido después de leer el primer libro de Obama, “Dreams From My Father” (Sueños de mi padre): “Habla casi de nacionalismo negro. Es muy liberal. Es en gran medida un político negro, mientras que hoy en día es un político que casualmente es negro.” Le pedí que se explicara. “Creo que es más bien una pregunta para Barack Obama, no para mí,” me respondió.
Turay se asombra de la importancia que las elecciones de Estados Unidos tienen aquí: “Hay más interés en las elecciones estadounidenses que en las lituanas, que está aquí al lado. Es una elección mundial.”
Estonia puede estar a un mundo de distancia de Estados Unidos, pero está íntimamente ligado a la política exterior estadounidense. Cuando Estados Unidos buscaba que otros países se unieran a la coalición que atacaría a Irak y Afganistán para dar legitimidad internacional a las ocupaciones, Estonia fue un miembro desde el principio, junto a muchos otros países de Europa del Este que pertenecieron al bloque soviético. El presidente Bush viajó a Estonia en 2006 para darles las gracias. En 2004, ni más ni menos que los senadores McCain y Hillary Clinton visitaron juntos la nación báltica como parte de una delegación del Congreso. La historia cuenta que Clinton retó a McCain a un duelo de vodka, una tradición estona. McCain aceptó. Cuando se le preguntó a un asesor de Clinton sobre el tema, respondió: “Lo que pasa en Estonia, se queda en Estonia.”
Muchos estonios creen que la participación de las naciones bálticas en las ocupaciones fue la prenda de cambio para su incorporación a la OTAN. Estonia ha pagado un precio, dado que algunos de sus soldados han perdido la vida tanto en Irak como en Afganistán. Éste último es un país en el que ya habían muerto soldados estonios, que eran reclutas del ejército soviético cuando la URSS invadió Afganistán en 1979.
Una década más tarde, Estonia era el escenario de una revolución no violenta. El canto ha sido siempre un pasatiempo nacional, y los festivales de la canción, en los que miles de personas se juntan a cantar, son una tradición. En abril de 1988, este encuentro social se convirtió en un vehículo para la movilización masiva. En la capital estonia, con la bandera estonia azul, negra y blanca, prohibida por aquel entonces, desplegada en la parte trasera de una motocicleta, cientos de miles de personas comenzaron a cantar el himno nacional prohibido. El movimiento cobró impulso en las tres naciones bálticas. En agosto de 1989, 2 millones de personas se dieron la mano formando una cadena báltica de cientos de kilómetros de largo, entre Tallin, Riga y Vilnius, las capitales de Estonia, Letonia y Lituania, respectivamente. Estonia y sus vecinos bálticos obtuvieron su independencia en 1991, al tiempo que la Unión Soviética se desmoronaba.
Ahora, Turay observa, “Estonia mira hacia Estados Unidos.” Con el muro de Berlín ya desaparecido, Turay desea que otros muros también caigan pronto. “Si el presidente de Estados Unidos es una persona negra, otros países se darán cuenta de que tenemos personas que tienen el mismo aspecto que el presidente y que están haciendo cosas importantes. … Creo que eso ocurrirá en todas partes.”
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Amy Goodman es la presentadora de Democracy Now! www.democracynow.org, noticiero internacional diario emitido en más de 700 emisoras de radio y TV en Estados Unidos y el mundo.
© 2008 Amy Goodman
Texto en Inglés. Traducido por: Ángel Domínguez y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org
23 de Julio, 2008 — La temporada de elecciones está en pleno calentamiento, cuando ya se acercan las Convenciones partidarias, que se llevarán a cabo una detrás de la otra. Las convenciones se han convertido en complejos y caros eventos publicitarios en los que el “presunto” nominado es coronado con bombos y platillos. Lo que la gente no sabe es hasta qué punto las grandes corporaciones financian las convenciones, volcando decenas de millones de dólares en ellas.
Por Amy Goodman
La temporada de elecciones está en pleno calentamiento, cuando ya se acercan las Convenciones partidarias, que se llevarán a cabo una detrás de la otra: los demócratas tendrán la suya en Denver, seguida por la de los republicanos en Saint Paul, Minesota. Las convenciones se han convertido en complejos y caros eventos publicitarios en los que el “presunto” nominado es coronado con bombos y platillos, papel picado y una omnipresente cobertura mediática. Lo que la gente no sabe es hasta qué punto las grandes corporaciones financian las convenciones, volcando decenas de millones de dólares en ellas gracias a un poco conocido vacío legal existente en el sistema de financiación de las campañas electorales.
Stephen Weissman, miembro del independiente Instituto sobre la Financiación de las Campañas (CFI, por sus siglas en inglés), explica cómo funciona esta financiación poco convencional:
“Está totalmente prohibido otorgar contribuciones ilimitadas a los partidos políticos. Está totalmente prohibido que una corporación o un sindicato acudan directamente a sus arcas y entreguen dinero a los partidos políticos. Sin embargo, bajo una exención que fue creada por la Comisión Electoral Federal, que en esencia está constituida por representantes de los dos principales partidos, todo este dinero puede entregarse si se hace a través de un comité anfitrión bajo el pretexto de que es simplemente para promocionar la ciudad en la que se celebra la convención.”
Según el nuevo informe presentado por el CFI, “Análisis de los donantes de las Convenciones” (Analysis of Convention Donors), desde las últimas elecciones presidenciales las empresas que financian las convenciones han gastado más de 1.100 millones de dólares en grupos de presión para ejercer influencia sobre el gobierno federal. Sumemos eso a los millones que vuelcan en las convenciones. Según dice Weissman: “A cambio del dinero que aportan las corporaciones, los partidos, a través de los comités anfitriones, ofrecen acceso a políticos de alto nivel, al presidente, al futuro presidente, al vicepresidente, a miembros del gabinete, senadores, congresistas. Les prometen a estas empresas que no solamente podrán acercarse a estas personalidades en recepciones y a través del acceso a las zonas “VIP”, sino que incluso también tendrán reuniones con ellas.”
La publicación de lo que donan las corporaciones no se exige hasta que hayan pasado 60 días tras cada convención, lo que supone básicamente llegar al día de la elección, con lo cual no hay tiempo para cuestionar a un candidato sobre sus donantes específicos de origen corporativo. Weissman informa que la mayoría de las corporaciones que están aportando dinero a los “comités anfitriones” también tienen importantes compromisos con el gobierno federal. Tomemos, por ejemplo, el caso de AT&T. Glenn Greenwald, de Salon.com, indicó recientemente que los convencionales demócratas y los periodistas registrados que estén presentes en la Convención recibirán un bolso con el logotipo de AT&T bien visible. Es una perfecta metáfora de un regalo mucho mayor, el que los demócratas y los republicanos acaban de hacerle a AT&T y a otras empresas de telecomunicaciones: inmunidad retroactiva por espiar a ciudadanos estadounidenses. Mientras que los senadores Russ Feingold y Chris Dodd lucharon contra ese proyecto de ley, el senador Barack Obama, hasta hace poco un férreo opositor a conceder inmunidad a las empresas de telecomunicaciones, dio vuelta su postura y apoyó la medida, incumpliendo su promesa de obstruir dicho proyecto de ley. Justo en el momento propicio.
Las convenciones son también campos de entrenamiento para la próxima generación de funcionarios electos. Muchos legisladores estatales asisten a las convenciones como delegados, y una vez allí se empapan de las artes y formas de la política de las grandes sumas de dinero. Desde las fiestas auspiciadas por empresas hasta las suites de cortesía, aprenden que nada se gana con desafiar al status quo.
Obama ha renunciado al dinero de los grupos de interés y de los grupos de lobby para financiar su campaña, y ha dado un paso histórico al usar Internet para reunir millones de pequeños donantes y amasar un fondo de campaña de 72 millones de dólares para finales de junio. Sin embargo, la convención de Denver parece ser más y más de lo mismo. Weissman escribe en su informe: “El proceso democrático no necesita convenciones suntuosas, con escenarios de millones de dólares, palcos lujosos y equipos de producción de Broadway”.
Lo que es necesario, dice Weissman, es quitar las contribuciones indirectas del proceso de las convenciones: “El Congreso debería aprobar una ley que diga no más contribuciones indirectas para estas convenciones, no más fondos proporcionados por las corporaciones o por los sindicatos, no más donaciones individuales ilimitadas. En lugar de ello, los partidos — dejemos de lado esta ficción de los “comités anfitriones” — pueden salir a pedir ayuda a la gente para organizar la convención, pero con los mismos límites que tienen cuando piden la ayuda de sus partidarios habitualmente.”
Se dice que “Garganta Profunda” le dijo a Bob Woodward durante el escándalo del Watergate: “sigue el dinero.” Parece que este verano bastará con acudir a las Convenciones Nacionales de los partidos Demócrata y Republicano para dar con él. Ya es hora de cerrar ese vacío legal.
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Amy Goodman es la presentadora de Democracy Now! www.democracynow.org, noticiero internacional diario emitido en más de 700 emisoras de radio y TV en Estados Unidos y el mundo.
© 2008 Amy Goodman
Texto en Inglés. Traducido por: Ángel Domínguez y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org
16 de Julio, 2008 — Mientras que los candidatos a la presidencia intercambian dardos y se acusan mutuamente de cambiar con facilidad sus posiciones políticas, ambos están de acuerdo con el presidente Bush en su entusiasta apoyo a la energía nuclear. Tanto Barack Obama como John McCain se equivocan con respecto a la energía nuclear.
Por Amy Goodman
Mientras que los candidatos a la presidencia intercambian dardos y se acusan mutuamente de cambiar con facilidad sus posiciones políticas, ambos están de acuerdo con el presidente Bush en su entusiasta apoyo a la energía nuclear.
El senador John McCain ha pedido 100 nuevas centrales nucleares. El senador Barack Obama, en un debate entre los candidatos demócratas a la presidencia en julio de 2007, respondió a un miembro del público que estaba a favor de la energía nuclear: “verdaderamente creo que debemos analizar el uso de la energía nuclear como parte del ‘mix’ energético.” Entre los máximos contribuyentes a la campaña de Obama se encuentran ejecutivos de Exelon Corp., el principal operador de plantas nucleares del país. Precisamente esta semana, Exelon lanzó un nuevo proyecto llamado “Exelon 2020: mapa de ruta para reducir las emisiones de carbono” (Exelon 2020: A Low-Carbon Roadmap). La industria de la energía nuclear percibe el calentamiento global como una oportunidad de oro para venderle al mundo sus centrales de energía nuclear absurdamente caras y peligrosas.
Pero la energía nuclear no es una solución al cambio climático; más bien, provoca problemas. Amory Lovins es cofundador y director científico del Instituto Rocky Mountain de Colorado. Plantea argumentos sencillos y poderosos contra la industria nuclear: “El resurgimiento nuclear del que solemos hablar no está ocurriendo realmente. Es una ilusión cuidadosamente fabricada… no hay compradores. Wall Street no está poniendo ni un sólo centavo de capital privado en esta industria, a pesar de los subsidios de más del 100 por ciento.” Y añade: “Básicamente, podemos tener tantas centrales nucleares como el Congreso sea capaz de hacer pagar a los contribuyentes. Pero no se tendrá ninguna en la economía de mercado.”
Incluso si la energía nuclear fuera económicamente viable, Lovins prosigue: “el primer problema que habría que considerar, en mi opinión, sería la proliferación de armas nucleares, cosa que esta industria facilita en sumo grado. Si tomas por ejemplo lugares como Irán y Corea del Norte… ¿cómo crees que lo están haciendo? Irán asegura que está generando electricidad esencial para su desarrollo. … La tecnología, los materiales, el equipo, las habilidades son aplicables a ambos procesos. … El presidente tiene toda la razón al identificar la proliferación de armas nucleares como la más seria amenaza a nuestra seguridad, así que es realmente incomprensible para mí que esté intentando acelerar dicha proliferación por todos los caminos que se le ocurren. … Es una pésima idea a menos que realmente estés interesado en fabricar bombas. Realmente ha provocado una nueva carrera armamentística en Oriente Medio al intentar impulsar la energía nuclear en la región.”
Junto a la proliferación, está el problema de las amenazas terroristas a los reactores nucleares ya existentes, como la polémica central nuclear Indian Point, de la empresa Entergy, a 40 Kilómetros al norte de la ciudad de Nueva York. Lovins las llama “el mayor blanco terrorista que te puedas imaginar. No es necesario estrellar un avión contra una central nuclear o tomar por asalto una central y ocupar la sala de control para provocar que el material peligroso sea liberado al exterior. En la mayoría de los casos se lo puede hacer desde el exterior del emplazamiento con métodos que los terroristas tendrían fácilmente a su disposición.”
También están los residuos nucleares: “Siguen siendo peligrosos durante mucho tiempo. Así que se los debe colocar en algún lugar lejos de la gente y la vida y el agua durante un período de tiempo muy largo… millones de años, posiblemente. … Hasta ahora, todos los lugares que hemos analizado resultaron ser geológicamente no adecuados, incluyendo Yuca Mountain.” Durante su testimonio en una audiencia del Congreso celebrada esta semana, el funcionario del Departamento de Energía Edward Sproat afirmó que el costo del vertedero nuclear en Yuca Mountain, Nevada, había ascendido a 90.000 millones de dólares. Programado para ser puesto en funcionamiento hace diez años, su apertura se prevé ahora para el año 2020. E incluso esa previsión es optimista. El representante Jim Matheson, demócrata por Utah, quiere impedir que los residuos nucleares pasen por el estado de Utah, y la mayoría de los habitantes de Nevada se oponen al proyecto del vertedero nuclear de Yucca.
Los candidatos a la presidencia se equivocan con respecto a la energía nuclear. La energía eólica, la energía solar y la microgeneración (generación de electricidad y calor al mismo tiempo en pequeñas centrales), por otra parte, están tomando impulso en todo el mundo, consiguiendo acaparar miles de millones de dólares de inversiones privadas. Lovins lo resume así: “Una de las principales razones por las que en la actualidad tenemos el problema del petróleo y el problema climático es porque nos hemos gastado el dinero en lo que no debíamos. Si lo hubiéramos gastado en la eficiencia energética y las energías renovables, esos problemas no existirían y habríamos ganado billones de dólares a cambio porque es mucho más barato preservar energía que suministrarla.”
La respuesta está flotando en el viento.*
*NdT: “The answer is blowing in the wind”, de la famosa canción de Bob Dylan.
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Amy Goodman es la presentadora de Democracy Now! www.democracynow.org, noticiero internacional diario emitido en más de 700 emisoras de radio y TV en Estados Unidos y el mundo.
© 2008 Amy Goodman
Texto en Inglés.
Traducido por: Ángel Domínguez y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org
9 de Julio, 2008 — Es fantástico ver a Ingrid Betancourt libre. Ingrid se postulaba a la presidencia de Colombia por el Partido Verde contra Álvaro Uribe en 2002 cuando fue secuestrada por las FARC. Fue mantenida como rehén durante más de seis años y fue liberada la semana pasada junto a otros 14 retenidos. Al celebrar su liberación no debe confundirse con celebrar el actual gobierno colombiano.
Por Amy Goodman
Es fantástico ver a Ingrid Betancourt libre. Ingrid se postulaba a la presidencia de Colombia por el Partido Verde contra Álvaro Uribe en 2002 cuando fue secuestrada por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) pocos días después de pedir a las FARC que detuvieran su campaña de secuestros. Fue mantenida como rehén durante más de seis años y fue liberada la semana pasada junto a otros 14 retenidos. La espectacular operación de rescate llevada a cabo por el ejército colombiano se ha podido ver en periódicos y televisores de todo el mundo, pero celebrar su liberación no debe confundirse con celebrar el actual gobierno colombiano.
Conversé por teléfono con Manuel Rozental en su hogar en Canadá. Manuel es un médico colombiano y activista de derechos humanos que huyó de su país tras haber recibido varias amenazas de muerte: “Estamos hablando del régimen con el peor historial en materia de derechos humanos del continente y del ejército con el peor historial de violaciones a los derechos humanos del continente y que, a su vez, cuenta con el mayor apoyo de Estados Unidos, incluyendo a los contratistas o mercenarios. Así que el hecho de que este régimen haya estado involucrado en esta liberación no debe, no debería y no puede tapar el hecho de que se trata de un régimen horrendo.”
Colombia es el mayor receptor de ayuda exterior estadounidense después de Israel y Egipto. Amnistía Internacional USA ha pedido que se interrumpa toda la ayuda concedida a Colombia, mencionando que “… las torturas, las matanzas, las ‘desapariciones’ y el asesinato de no combatientes son fenómenos generalizados, y la connivencia entre las Fuerzas Armadas y los grupos paramilitares continúa hasta el día de hoy. Se calcula que en 2006 la ayuda estadounidense a Colombia ascendió a unos 728 millones de dólares; aproximadamente el 80 por ciento de esta suma estaba destinada al ejército y a la policía.”
John McCain estaba en Colombia el 2 de julio, el día en que Betancourt fue liberada junto con tres contratistas militares estadounidenses y soldados y policías colombianos que estaban retenidos. Los vínculos de McCain con Colombia son dignos de mención. El Huffington Post informa que el multimillonario de Cincinnati Carl Lindner, ex Director Ejecutivo de Chiquita Brands International, acababa de celebrar un evento de recaudación de fondos para la campaña de McCain. Bajo la dirección de Lindner, Chiquita pagó y armó a uno de los más conocidos grupos paramilitares de derecha de Colombia, las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC). El gobierno de Estados Unidos multó a Chiquita con 25 millones de dólares por haber financiado y armado a las AUC, clasificadas como “organización terrorista extranjera” por el Departamento de Estado estadounidense desde 2001. Una de las condiciones del trato era que Chiquita no tendría que hacer públicos los nombres de los altos ejecutivos implicados.
El Huffington Post y el New York Times informaron recientemente acerca de otro vínculo de McCain con Colombia. Su principal asesor, Charlie Black, renunció en marzo a su cargo de Presidente del grupo de Lobby BKSH & Associates, con sede en Washington, D.C., para dedicarse a tiempo completo a la campaña de McCain. Desde 1998, BKSH ganó 1,8 millones de dólares como representante de Occidental Petroleum, empresa que ha realizado controvertidas operaciones petroleras en Colombia. Occidental trabajó con una contratista militar y con el ejército colombiano para contrarrestar los ataques a los oleoductos. En diciembre de 1998, el ejército colombiano lanzó una bomba sobre el pueblo de Santo Domingo, matando a 11 adultos y siete niños. Según el periódico Los Angeles Times, Occidental “proporcionó, de forma directa o a través de contratistas, transporte de tropas, instalaciones para la planificación y combustible para los aviones del ejército colombiano, incluyendo a la tripulación del helicóptero que fue acusada de lanzar la bomba.”
La fotografía de un abrazo atrajo la atención de Inter Press Service, una agencia independiente de noticias a nivel mundial. Poco después de que Betancourt fuera liberada, IPS publicó un artículo, “The General Ingrid Hugged” (El General al que Ingrid abrazó), sobre el Comandante del Ejército colombiano, el general Mario Montoya. Montoya ha sido vinculado con un grupo comando secreto de fines de la década del ´70 que realizó atentados con bombas y masacró a los opositores políticos de la derecha.
La ráfaga inicial de momentos fotográficos con Betancourt abrazando a Montoya y posando junto a Uribe hizo aumentar la aprobación pública del gobierno de Uribe y del ejército colombiano. Sin embargo, a pesar de estas fotos oportunistas, Betancourt está empezando a reafirmar su tradicional condición de opositora. Ingrid declaró en Radio Francia Internacional (RFI): “El presidente Uribe, y no solamente el presidente Uribe sino Colombia en su conjunto, deberían cambiar ciertas cosas. … Creo que ha llegado el momento de cambiar el lenguaje radical, el lenguaje del extremismo y del odio, esas palabras muy duras que causan un profundo daño al ser humano. … Llega el momento en que uno tiene que aceptar sentarse a hablar con la gente a la que odia.”
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Amy Goodman es la presentadora de Democracy Now! www.democracynow.org, noticiero internacional diario emitido en más de 700 emisoras de radio y TV en Estados Unidos y el mundo.
© 2008 Amy Goodman
Texto en Inglés.
Traducido por: Ángel Domínguez y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org
2 de Julio, 2008 — “¿Es Obama un traidor?” Más bien, la pregunta debería ser sobre las demandas que hacen los movimientos sociales de base. ¿A quién deben responder los candidatos? Hay millones de personas a las que les preocupan los asuntos de los que Obama se está distanciando: la ley FISA, el control de armas, los derechos de los gays y lesbianas, el libre comercio, la pena de muerte. Deberían recordar las palabras de Frederick Douglass: “El Poder no concede nada que no se le haya exigido.”
Por Amy Goodman
Esta semana, participaba en un panel en el Aspen Ideas Festival en Colorado, cuando el periodista Jonathan Alter, de Newsweek, me preguntó: “¿Es Obama un traidor?” La pregunta no es sobre si Obama es un traidor o no, sino sobre qué le demandan los movimientos sociales de base a quienes los van representar. La pregunta es, ¿a quién deben responder estos candidatos y a quién le deben una respuesta?
La estrategia de campaña de Richard Nixon fue presentarse como un candidato de derecha durante las elecciones primarias, y mostrarse como un candidato de centro en las elecciones generales. La estrategia de Bill Clinton se denominó “triangulación”: navegaba hacia la “tercera vía política” para agradar a los moderados y a los votantes indecisos. La semana pasada, Barack Obama dio algunas señales de cambios de postura política que sugieren que podría estar haciendo algo parecido. ¿Le servirá a Obama esta estrategia?
Tomemos, por ejemplo, la Ley de Vigilancia de Inteligencia Extranjera (FISA, por sus siglas en inglés). Un comunicado de prensa del 17 de diciembre de 2007 de la oficina del Senado de Obama decía: “El Senador Obama se opone inequívocamente a conceder inmunidad retroactiva a las empresas de telecomunicaciones y es copatrocinador de los esfuerzos del Senador Dodd por eliminar tal disposición del proyecto de ley FISA. Conceder tal inmunidad socavaría las protecciones constitucionales que los estadounidenses confían serán protegidas por el Congreso. El Senador Obama apoya la obstrucción de este proyecto de ley, y exhorta enérgicamente a los otros congresistas a que hagan lo mismo.” Seis meses después, apoya la inmunidad para las compañías que espiaron a los estadounidenses.
Le pregunté al Senador Russ Feingold, demócrata por Wisconsin, acerca de la postura de Obama respecto al proyecto de ley FISA. Me respondió: “Una votación incorrecta. Lamentable. Muchos demócratas harán lo mismo. Deberíamos defender la Constitución. Cuando el Senador Obama sea presidente, estoy seguro de que dedicará esfuerzos a solucionar algunas de estas cosas, pero sería mucho más fácil evitarlo ahora que intentar arreglarlo más tarde.”
Feingold y el Senador Christopher Dodd, demócrata por Connecticut, planean obstruir el proyecto de ley. Harán falta 60 senadores para superar su obstrucción. Parece que Obama será uno de ellos. La decepción con la postura de Obama sobre la ley FISA no se limita a sus colegas senadores. En el propio sitio web de la campaña de Obama, los bloggers están expresando una fuerte oposición a su postura respecto al proyecto de ley FISA. Al momento de escribir esta columna, uno de los grupos de usuarios del sitio web de Obama tenía más de 10.000 miembros y crecía rápidamente. El perfil del grupo dice lo siguiente: “Senador Obama: somos un grupo de partidarios suyos, orgullosos de serlo, que creen en su llamado a la esperanza y a una nueva forma de hacer política. Por favor, rechace las políticas del miedo en el ámbito de la seguridad nacional, vote en contra de este proyecto de ley y anime a otros demócratas a que hagan lo mismo!”
Luego, tenemos los recientes dictámenes de la Corte Suprema de Justicia sobre el control de armas y la pena de muerte. Obama apoyó al tribunal en su decisión de anular la prohibición, que regía desde hacía 32 años, de poseer armas de fuego cortas en la capital de la nación, que sufre una violencia alarmante. Este fallo es el más significativo referido a la Segunda Enmienda pronunciado por la corte en los últimos setenta años. Y en lo que significa un duro golpe para los opositores a la pena de muerte, Obama se mostró en desacuerdo con la prohibición de la Corte de ejecutar a los que fueran declarados culpables de violar a menores.
En un debate durante las elecciones primarias, el 21 de enero de 2008, Obama calificó de “error” y “gran problema” al Tratado de Libre Comercio de América del Norte (NAFTA, por sus siglas en inglés). Recientemente, declaró a la revista Fortune: “A veces, durante las campañas, la retórica se sobrecalienta y se amplifica… el núcleo central de mi postura nunca ha cambiado… Siempre he sido un partidario del libre comercio.” Esto, después del escándalo que sobrevino en el medio de las elecciones primarias sobre la presunta reunión entre el asesor financiero de Obama, Austan Goldbee, y un miembro del Consulado canadiense. Un memorando canadiense que describe la reunión sugiere que Obama estaba en general satisfecho con el NAFTA. Goolsbee describió el informe como inexacto. Después de esto, la gente está empezando a cuestionarse si la oposición de Obama al NAFTA y al “libre comercio" es auténtica.
Y tenemos también la consideración de los posibles candidatos a la vicepresidencia. Jonathan Capehart, del Washington Post, formaba parte del panel de Aspen y mencionó que ha estado recibiendo e-mails de gays que se oponen a que el ex senador Sam Nunn sea el compañero de fórmula de Obama. No pueden olvidar el papel que desempeñó Nunn en el desarrollo de la política “Don’t Ask, Don’t Tell,” (“No preguntes, no lo cuentes”) que prohibía a gays y lesbianas servir en el ejército y manifestar abiertamente sus preferencias sexuales . Los e-mails sobre el tema se fueron amontonando, instando a Capehart a escribir su columna “Don’t Ask Nunn” (No preguntes a Nunn), que resultó muy influyente.
Puede que la estrategia de la campaña de Obama sea mostrarse como un candidato de centro, para atraer a los independientes y a los indecisos. Pero debería analizar cuidadosamente las lecciones que dejó la campaña de Kerry en 2004. John Kerry hizo cálculos parecidos, no queriendo mostrarse débil en el tema de la guerra de Irak. Sin sentirse inspirada, la gente se quedó en casa a la hora de ir a votar. Hay millones de personas a las que les preocupan los asuntos de los que Obama se está distanciando: la ley FISA, el control de armas, los derechos de los gays y lesbianas, el libre comercio, la pena de muerte. Más que quedarse en casa, esas personas deberían recordar las palabras de Frederick Douglass: “El Poder no concede nada que no se le haya exigido.”
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Amy Goodman es la presentadora de Democracy Now! www.democracynow.org, noticiero internacional diario emitido en más de 700 emisoras de radio y TV en Estados Unidos y el mundo.
© 2008 Amy Goodman
Texto en Inglés.
Traducido por: Ángel Domínguez y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org
25 de Junio de 2008 — Con la muerte de George Carlin a los 71 años de edad, el mundo perdió esta semana a uno de sus mejores comediantes. Carlin desarrolló su carrera de comediante stand-up durante medio siglo, tiempo durante el cual no dejó de innovar, apuntando con su inteligencia y su genio hacia los que ostentan el poder. Su prolífica obra continuará inspirando a las generaciones venideras.
Por Amy Goodman
Con la muerte de George Carlin a los 71 años de edad, el mundo perdió esta semana a uno de sus mejores comediantes. Carlin desarrolló su carrera de comediante stand-up durante medio siglo, tiempo durante el cual no dejó de innovar, apuntando con su inteligencia y su genio hacia los que ostentan el poder. Dejó una huella en nuestra cultura, nuestros medios de comunicación y nuestro país a través de su continuo flujo de monólogos que atravesaban tanto a instituciones de izquierda como de derecha, al gobierno y a las empresas como a la iglesia. Editó 22 discos de humor, que le valieron cinco nominaciones a los Emmy y le hicieron ganar cuatro Grammys. Fue el primer “presentador invitado” del programa “Saturday Night Live” en 1975 y apareció en 130 emisiones de “The Tonight Show”. Protagonizó 14 especiales de la cadena HBO y escribió tres libros que se convirtieron en best-seller. También dejó una marca indeleble en la emisora de radio en la que comencé mi carrera como periodista, la emisora de Radio Pacifica WBAI 99.5 FM de la ciudad de Nueva York.
El 30 de octubre de 1973, WBAI emitió el monólogo de Carlin “Palabras Sucias”. Carlin escribió en su sitio web, georgecarlin.com: “Un solitario moralista profesional se queja a la FCC; la FCC emite una advertencia de sanción a la emisora. La emisora va a los tribunales”. Aquella batalla legal duraría cinco años, llegaría hasta la Corte Suprema y determinaría las normas para las leyes de indecencia en los medios, que hasta el día de hoy siguen siendo enérgicamente discutidas. No fue ni accidente ni coincidencia que parte del material más polémico de este comediante iconoclasta se emitiera a través de WBAI, de Radio Pacífica. La cadena Pacifica Network fue fundada en Berkeley, California, en 1949, y su emisora KPFA fue la primera emisora verdaderamente financiada por los oyentes.
Por aquel entonces, la radio era tan abrumadoramente comercial que Lew Hill, fundador de Pacifica, y otras personas consideraban que no tenía valor alguno. Como Hill escribió en su “Theory of Listener Sponsored Radio” (Teoría de la radio patrocinada por los oyentes), “Si queremos que la radio mejore, la premisa básica debe ser que los artistas y los pensadores tengan un lugar en el que trabajar-con-libertad”.
El 3 de julio de 1978, la Corte Suprema dictaminó que la Comisión Federal de Comunicaciones (FCC, por sus siglas en inglés) podía penalizar a WBAI por su emisión del monólogo de Carlin, argumentando que la emisión de palabras relacionadas con el sexo o la excreción (por ejemplo, mear) cuando podía haber niños escuchando el programa estaban prohibidas. Los jueces de la Corte Suprema William Brennan y Thurgood Marshall manifestaron su desacuerdo, y destacaron la “deprimente incapacidad [de la Corte] para apreciar que en un país de pluralismo cultural como el nuestro hay muchas personas que piensan, actúan y hablan de forma diferente a los miembros de este tribunal, y que no comparten sus frágiles sensibilidades”. Notablemente, 30 años después, este mismo asunto se pone en consideración de una Corte Suprema decididamente más conservadora.
Recientes episodios de “lenguaje inadecuado” en boca de famosos como Bono, Cher y Nicole Richie motivaron que la FCC intentara conseguir un aumento de su poder para penalizar a las emisoras. George Carlin llamó la atención sobre lo que era realmente indecente en nuestra sociedad: el comportamiento de los poderosos.
En efecto, salpicaba sus monólogos con malas palabras. Estaba enfadado. Él, al igual que Pacifica, le dieron voz a puntos de vista disidentes y necesarios que estaban casi por completo excluidos de los principales medios de comunicación. George decía: “Estados Unidos fue fundado sobre una muy básica doble moral. Este país fue fundado por dueños de esclavos que querían ser libres. ¿Tengo razón? Un grupo de dueños de esclavos que querían ser libres, así que asesinaron a un montón de blancos ingleses para poder seguir siendo dueños de sus negros africanos, de modo de poder aniquilar al resto de los indígenas de piel roja y avanzar hacia el oeste y robarles el resto del terreno a los morenos mexicanos, para disponer así de un lugar desde donde despegar y lanzar sus armas nucleares sobre los amarillos japoneses. ¿Saben cuál debería ser el lema de este país? Enséñanos un color, y lo eliminaremos”.
Su prolífica obra continuará inspirando a las generaciones venideras.
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Amy Goodman es la presentadora de Democracy Now! www.democracynow.org, noticiero internacional diario emitido en más de 700 emisoras de radio y TV en Estados Unidos y el mundo.
© 2008 Amy Goodman
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Traducido por: Ángel Domínguez y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org
18 de Junio de 2008 — Las inundaciones aumentan, anegando ciudades y rompiendo diques. Decenas de miles de personas son desplazadas. Muchas han resultado muertas. A medida que las inundaciones se dirigen hacia el sur a lo largo del Mississippi, devastando una comunidad tras otra, los medios están desbordados de imágenes de la destrucción. Los ciudadanos activistas tienen que sacudir al sistema, deben exigir que los que ostentan el poder en la política y la meteorología, sean responsables y cumplan con su deber de informar.
Por Amy Goodman
Las inundaciones aumentan, anegando ciudades y rompiendo diques. Decenas de miles de personas son desplazadas. Muchas han resultado muertas. No hablo del huracán Katrina, sino del Medio Oeste de Estados Unidos. A medida que las inundaciones se dirigen hacia el sur a lo largo del Mississippi, devastando una comunidad tras otra, los medios están desbordados de imágenes de la destrucción.
Mientras que los meteorólogos de la televisión instruyen acerca de “los fenómenos climáticos extremos” con sus cada vez más sofisticadas herramientas tecnológicas, desde imágenes de radar Doppler a mapas 3-D animados, rara vez se pronuncian las dos palabras que son la causa de estos fenómenos: calentamiento global. Le pregunté a Joseph Romm, ex funcionario del Departamento de Energía, acerca de esta disociación:
“Parte del motivo es que las personas que escriben sobre el calentamiento global para la mayoría de periódicos y emisoras de televisión no suelen ser las personas encargadas de la cobertura del pronóstico meteorológico. En general, los medios cubren estos fenómenos como si fueran una serie de eventos sin relación entre sí, como si simplemente se tratara de que el clima habitual está algo alterado. Pero, de hecho, la comunidad científica lleva ya más de dos décadas pronosticando que cuantos más gases de efecto invernadero vertamos en la atmósfera, más se calentará el planeta y esto redistribuirá el ciclo del agua. Si calientas el planeta… evaporas más agua, y las zonas más húmedas tenderán a sufrir precipitaciones más intensas y deshielos más tempranos, y todo ello provocará inundaciones. Así que lo que estamos presenciando es exactamente lo que los científicos nos han estado diciendo que pasaría a causa de las emisiones de los humanos”.
Perry Beeman es un galardonado periodista de investigación que trabaja para el Des Moines Register y es ex presidente de la Sociedad de Periodistas Ambientales (SEJ, por sus siglas en inglés). Desde Des Moines, ciudad que ha sido arrasada por las inundaciones, me contó: “Apenas unas semanas antes de que esto ocurriera, estábamos en plena producción de una serie de artículos sobre el cambio climático que se van a ir publicando durante todo el año. Habíamos preparado un gráfico de dos páginas que indicaba las diferentes cosas que podrían ocurrir en Iowa como consecuencia del cambio climático, y que señalaba…que se deberían esperar más lluvias torrenciales en el futuro. Lo que ha ocurrido aquí es consistente con la perspectiva que muchos científicos tienen sobre lo que el calentamiento global implicará para el Medio Oeste”.
Entonces, si los desastres que se suceden uno tras otro, desde huracanes hasta tornados pasando por las inundaciones, se corresponden con el calentamiento global, ¿por qué las cadenas de televisión y los periodistas que dan los partes meteorológicos no establecen esta relación? La Dra. Heidi Cullen, una especialista en temas climáticos de The Weather Channel, causó conmoción a finales del 2006 cuando escribió en su blog del Weather Channel: “Si un meteorólogo no es capaz de hablar sobre los aspectos científicos básicos del cambio climático, entonces quizás la Sociedad Meteorológica de Estados Unidos (AMS, por sus silgas en inglés) no debería darle su Sello de Aprobación. Si un meteorólogo tiene el Sello de Aprobación de la AMS, que se usa para otorgar legitimidad a los meteorólogos de la televisión, entonces esos meteorólogos tienen la responsabilidad de verdaderamente educarse sobre la ciencia del calentamiento global”.
Mientas que los reporteros informaban, con el agua a la altura de la cintura, desde los inundados centros de algunas de las principales ciudades de Estados Unidos, el presidente George Bush disfrutaba del sol en Washington, D.C., mientras instaba al Congreso a que levante la prohibición de las excavaciones petroleras en mar abierto y de la extracción de petróleo de los esquistos bituminosos; también los instó a que den la autorización para que se realicen perforaciones petroleras en el Refugio Nacional de Vida Silvestre del Ártico (ANWR, por sus siglas en inglés). Mientras que los ciudadanos comunes y corrientes ven cómo sufren sus billeteras en las estaciones de servicio, pagando ya más de 4 dólares por galón de gasolina (más de 1 dólar por litro), las industrias del petróleo, del carbón y del gas están recibiendo enormes recompensas, y ejerciendo presión para que se habilite la extracción de recursos en ciertos espacios protegidos.
Uno de los candidatos a sustituir a Bush tiene una solución. Cuando esta semana le pregunté a Ralph Nader sobre el calentamiento global, me dijo: “Debemos tener como misión nacional la conversión de nuestra economía, y un ejemplo en el mundo es la energía solar, cuya posibilidad de suministro durará 4.000 millones de años, es inofensiva para el medio ambiente, descentralizada, hace que tengamos independencia energética y reemplaza al complejo ExxonMobil/Peabody Coal/uranio. Es por todo esto que tenemos que apostar por ello: por motivos económicos, políticos, sanitarios y de seguridad”.
Nader entiende cómo funcionan las palancas del poder y la influencia en Washington, pero también sabe de qué forma una inundación puede devastar una comunidad. Creció en Winsted, Connecticut, donde los ríos Mad y Still se desbordaron en 1955; en aquella ocasión, otra Nader hizo frente a otro Bush. La madre de Ralph Nader, Rose, le dio la mano al abuelo de Bush, el senador Prescott Bush, representante republicano de Connecticut, y se negó a soltarlo hasta que accediera a construir una embalse para controlar las inundaciones. El embalse fue construido, y desde entonces Winsted no ha sufrido ninguna inundación. Medio siglo después, nuestros problemas globales han empeorado mucho. Los ciudadanos activistas tienen que sacudir al sistema, no basta con sacudir una mano, deben exigir que los que ostentan el poder y tienen influencia, desde los políticos hasta las personalidades que hacen los reportes meteorológicos en la televisión, sean responsables y cumplan con su deber de informar.
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Denis Moynihan ha colaborado en esta columna.
Amy Goodman es la presentadora de Democracy Now!, noticiero internacional diario emitido en más de 700 emisoras de radio y TV en Estados Unidos y el mundo.
© 2008 Amy Goodman
Texto en Inglés.
Traducido por: Ángel Domínguez y Democracy Now! en español, spanish@democracynow.org